Pues bien, no tenía mucho que hacer así que, mientras me ponía a revisar a ver si encontraba con algo interesante por ahí, un amigo por Messenger me pasó una URL bastante interesante. Era una animación -cosa que no sé por qué afirmo si ya la habrán visto un poco más arriba, pero en fin, a quién le importan los detalles si el caso es que te mueras de risa con ella xD- hecha vilmente en Flash (nótese que digo "vilmente" en el sentido de que la persona que lo hizo es super grosa) sobre uno de los mejores juegos que pueden existir en este mundo, por supuesto estoy hablando de The Legend of Zelda (si cruzó por vuestras mentes algún título de algún otro juego de ALGUNA otra consola, pues debo deciros que habrá que reconsiderar el hecho de que sigan jugando XBOX 360º o PS2, o el PS3 si eres hyper daga).
¿Por qué les digo esto? ¿Qué hay de bueno en que un ente bizarro, pelotudo y vilmente sarcástico (ahora sí es el significado que se imaginan, jaja) les ande dañando las pocas neuronas que les quedan después de andar jugando cosas que no son Zelda? ¿Por qué rayos han de seguir tolerando las estupideces que les escribo con cierta frecuencia en este blog? Bueno, si piensan así, entonces el problema que os aqueja es más grave de lo que me esperaba, jaja. No es que sea sólo mi idea el hecho de que el mejor juego de toda la historia de los videojuegos (cuya existencia se la debemos enteramente al gran William Higinbotham y su "Tennis" de 1958) pertenezca a la saga de Zelda (obviamente me refiero a The Legend of Zelda: Ocarina of Time), sino que, como habrán visto (no me pregunten en dónde o los baneo de mi blog, la URL está más cerca de lo que se imaginan ¬¬), está oficialmente comprobado que, como Zelda, no hay otro juego que se le acerce ni en lo más mínimo.
Claro, mientras el veterano Ocarina of Time carece de buenas gráficas por ser del N64, todo es compensado por su gran jugabilidad tan simple como mascar un chicle en clase o recordarle al maestro lo que pensamos de su señora madre, su interfaz, ya que fue el videojuego que revolucionó la manera de jugar en 3D, y su extensa e inesperadamente interesante y compleja historia (casos como esos sólo los he visto en Silent Hill, la saga Tales of-, Castlevania y los Final Fantasy). Es precisamente eso de lo que carecen muchos juegos en estos días.
Claro, debo decir que existen juegos que, a pesar de que carezcan de esos elementos, son excelentes tanto en gameplay como en efectos (visuales y auditivos) y que, de alguna manera, te incitan a seguir jugando, jaja. Tal es el caso del grande y legendario Super Smash Bros., que hiciera su primera aparición en el N64 (qué días aquellos...), el también legendario Halo (jugado por mi en PC, XBOX y XBOX 360º en su completa trilogía, jaja), un poco de Gears of War que NO podía faltar (aunque nosotros sí a las clases de la tarde de la prepa) y, mención especial al grande y poderosísimo Twisted Metal (6 años y mi CD-perry del Playstation aún existe, jaja, aunque ya no lo lee ni un lector de Blu-ray).
En fin,no digo que algún juego sea malo... olviden eso que acabo de escribir, a veces siento que el poder del amor de la Iglesia cristiana y el Vaticano se quiere apoderar de mi cerebro, aunque no es que no lo haya hecho con otras personas, cientos de miles de millones de veces en el pasado. Pero bueno, probablemente se deba al clima, la presión atmosférica, la época del año, la extrema falta de sueño (anda, que sigo con mis experimentos para probarle al mundo que Leonardo tenía razón cuando decía que dormir era una pérdida de tiempo), la increible sucesión de eventos ocurridos en el pasado, todos casualmente durante estas estúpidas fechas que tanto odio por culpa de preguntas estúpidas como "¿Por qué odias la Navidad si es época de felicidad?", "¿No tienes frío sólo con esa sport negra, tu camisa azul marino de manga larga y tu playera de botones 100% poliéster?" o, si acaso la más molesta, irritante y estúpidamente ridícula pregunta, "¿Cuándo vas a poner los adornos de Navidad?", entre varias otras que deberé omitir por motivos de censura legal.
Pero, como sea, esto es sólo la forma en la que yo pienso; realmente no me interesa si pasaron sus materias por gracia divina de Santa Claus, si los dejó abandonados su padre o alguien de su familia/amigos el mero día de Nochebuena, si se le declararon a alguien durante estas fechas, si les dijeron que no, si se compraron el juego/anime/manga/CD/DVD/Computador/guardarropa que tanto querían, o si recibieron de regalo la virginidad de alguien... no me interesa. Digan lo que digan, la navidad es la época del año más cruel que existe. Punto.
Y bueno, regresando al tema principal, no hay nada como saber que ya te has jugado alguno de los videojuegos considerados como "excelentes" en todo aspecto. Tal vez esta navidad haga que mi padre me regale un PS2 y así me puedo jugar Tales of the Abyss, que ya le tengo en la mira desde hace unas semanas... fuera de eso, no creo que haya algo material que sienta que me haga falta.
Salu2
PD: Estas fiestas me ponen de tal humor que no quiero ni ver un sólo adorno ni escuchar ni una sola canción; como ya dije, lo que vosotros hagáis me tiene sin cuidado, no es que les odie ni nada, sino que no veo el día en que todo esto ya haya por fin acabado, y eso me fastidia.
¿Por qué les digo esto? ¿Qué hay de bueno en que un ente bizarro, pelotudo y vilmente sarcástico (ahora sí es el significado que se imaginan, jaja) les ande dañando las pocas neuronas que les quedan después de andar jugando cosas que no son Zelda? ¿Por qué rayos han de seguir tolerando las estupideces que les escribo con cierta frecuencia en este blog? Bueno, si piensan así, entonces el problema que os aqueja es más grave de lo que me esperaba, jaja. No es que sea sólo mi idea el hecho de que el mejor juego de toda la historia de los videojuegos (cuya existencia se la debemos enteramente al gran William Higinbotham y su "Tennis" de 1958) pertenezca a la saga de Zelda (obviamente me refiero a The Legend of Zelda: Ocarina of Time), sino que, como habrán visto (no me pregunten en dónde o los baneo de mi blog, la URL está más cerca de lo que se imaginan ¬¬), está oficialmente comprobado que, como Zelda, no hay otro juego que se le acerce ni en lo más mínimo.
Claro, mientras el veterano Ocarina of Time carece de buenas gráficas por ser del N64, todo es compensado por su gran jugabilidad tan simple como mascar un chicle en clase o recordarle al maestro lo que pensamos de su señora madre, su interfaz, ya que fue el videojuego que revolucionó la manera de jugar en 3D, y su extensa e inesperadamente interesante y compleja historia (casos como esos sólo los he visto en Silent Hill, la saga Tales of-, Castlevania y los Final Fantasy). Es precisamente eso de lo que carecen muchos juegos en estos días.
Claro, debo decir que existen juegos que, a pesar de que carezcan de esos elementos, son excelentes tanto en gameplay como en efectos (visuales y auditivos) y que, de alguna manera, te incitan a seguir jugando, jaja. Tal es el caso del grande y legendario Super Smash Bros., que hiciera su primera aparición en el N64 (qué días aquellos...), el también legendario Halo (jugado por mi en PC, XBOX y XBOX 360º en su completa trilogía, jaja), un poco de Gears of War que NO podía faltar (aunque nosotros sí a las clases de la tarde de la prepa) y, mención especial al grande y poderosísimo Twisted Metal (6 años y mi CD-perry del Playstation aún existe, jaja, aunque ya no lo lee ni un lector de Blu-ray).
En fin,
Pero, como sea, esto es sólo la forma en la que yo pienso; realmente no me interesa si pasaron sus materias por gracia divina de Santa Claus, si los dejó abandonados su padre o alguien de su familia/amigos el mero día de Nochebuena, si se le declararon a alguien durante estas fechas, si les dijeron que no, si se compraron el juego/anime/manga/CD/DVD/Computador/guardarropa que tanto querían, o si recibieron de regalo la virginidad de alguien... no me interesa. Digan lo que digan, la navidad es la época del año más cruel que existe. Punto.
Y bueno, regresando al tema principal, no hay nada como saber que ya te has jugado alguno de los videojuegos considerados como "excelentes" en todo aspecto. Tal vez esta navidad haga que mi padre me regale un PS2 y así me puedo jugar Tales of the Abyss, que ya le tengo en la mira desde hace unas semanas... fuera de eso, no creo que haya algo material que sienta que me haga falta.
Salu2
PD: Estas fiestas me ponen de tal humor que no quiero ni ver un sólo adorno ni escuchar ni una sola canción; como ya dije, lo que vosotros hagáis me tiene sin cuidado, no es que les odie ni nada, sino que no veo el día en que todo esto ya haya por fin acabado, y eso me fastidia.






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